Nunca le digas a un creativo que…

Nadie me dijo que el elegir ser Diseñador (a) implicaría soportar situaciones donde la paciencia se volvería un estandarte, o que conocería personas que mediante sus acciones y palabras me desmotivarían al grado de dudar sobre mis propias capacidades.

De haberlo sabido créanme que… esta profesión seguiría siendo mi elección.

Ser creativo no es cosa sencilla, se requiere de pasión, entrega, hambre de conocimiento y sobre todo de perseverancia. ¡Si, perseverancia!, porque siempre habrá en el camino limitaciones que los harán dudar de sus habilidades; algunas veces querrán renunciar, algunas otras matar a quienes los hacen sentir menos, pero lo realmente importante es la vulnerabilidad con la que ustedes se manejen.

¿Podrían enumerar aquellas frases que han limitado su creatividad?, ¿o quizás esos momentos en los que su inspiración se vio afectada por acciones de terceros?.

Para que la creatividad fluya, el proyecto salga y mantengan la motivación al 100, nunca le digas a un creativo que:

1.- Se quede callado o con dudas

Agachar la cabeza ante las ordenes del cliente y jamás cuestionar o hacer valer nuestra opinión es perjudicial no solo para el desarrollo del proyecto sino para el creativo mismo. No se crece profesionalmente así; debate, pregunta, opina, nunca te quedes con nada.

2.- Deje de investigar o aprender

Si no sabes algo, investígalo, aprende siempre cosas nuevas, mantente actualizado. Nunca te conformes “con lo que ya sabes” y jamás permitas que limiten tus ganas de seguir creciendo.

3.- Imite o plagie los proyectos de otras personas

Es bien sabido que a muchos clientes les gusta comparar el trabajo de un creativo con el de otro, tanto es su afán que llegan a decir: “y si usas esta imagen y solo le pones encima nuestro logo” o “toma ese diseño de internet, no creo que tenga derechos de autor”. NO CREATIVOS, éticamente no es correcto y por criterio propio siempre debemos destacar por nuestra originalidad.

4.- Deje de escuchar música mientras trabaja

Hoy en día  es muy extraño conocer a algún creativo que trabaje en absoluto silencio, normalmente la música resulta ser un medio de inspiración para potencializar las ideas y amenizar el ambiente, sin embargo, hay ocasiones en que por el giro de la marca o por los gustos de las personas con quienes laboramos, suele moderarse o en caso extremo, prohibirse. Si para ti es un factor decisivo en tu proceso creativo, no te desligues de ella, siempre están los audífonos como opción.

5.- Le echa mucha crema a sus tacos

Es natural en los creativos querer perfeccionar absolutamente todo, solemos asegurarnos de entregar proyectos minuciosamente bien creados, pero para algunos clientes esto representa pérdida de tiempo.  Nunca faltará quien te diga que sacrifiques “lo bonito” por entregar algo “práctico y rápido”. Hazle saber siempre al cliente tu forma de trabajo para que no se acostumbre a recibir “cosas mal hechas” (claro, a nuestro criterio), por sus urgencias.

6.- Esta “bonito” su trabajo

Una frase que todo creativo odia. No nos agrada el hecho de que reconozcan nuestro trabajo por “verse lindo” , estamos orientados a la funcionalidad en conjunto con la estética… nuestro trabajo es comunicar, transmitir emociones, no solo hacer que se vea “bonito” algo.

7.- Tiene que traer su lap para trabajar en la office

De un tiempo para acá se ha vuelto muy común el contratar creativos para laborar en oficinas pero pidiéndoles que lleven su propio equipo de trabajo. Podrán pagarnos un magnifico sueldo pero ellos no se responsabilizan por las máquinas, las cuales exponemos en cada trayecto, al dejarlas en la oficina o simplemente desgastándolas. Es obligación de quien te contrata proporcionarte las herramientas necesarias para desempeñar tus funciones, exige lo que necesitas para prestar tus servicios dentro de la instalación, sino en todo caso, ofrece mejor trabajar como freelance.

8.- La paciencia es una virtud (cuando retrasan tu pago)

Si tu como creativo no aprendes a valorar tu trabajo, créeme que el cliente no lo hará por ti. Aunque muchos piensen que nuestro trabajo es fácil, no lo es, por supuesto que cuesta. Sé firme, pon tus condiciones, y para evitar frases absurdas como “La paciencia es una virtud” solicita anticipos y entrega tu trabajo cuando el pago final este realizado.

9.- ¿Es lo menos? / ¿por qué tan caro?

Un poco ligado al punto anterior, todo radica en que valores lo que sabes hacer. Tu mejor que nadie conoce el esfuerzo, tiempo y dinero que invertiste para aprender a darle solución al problema que el cliente no puede ni sabe resolver. No caigas en regateos de mercado, si sabes lo que tu trabajo vale, deja ir a aquellos clientes que piden mucho y ofrecen poco. Ya llegaran unos a tu nivel.

10.- Debe apurarse porque es para ya (cuando te lo pidio hace apenas unos minutos)

Los tan famosos bomberazos… Nosotros como creativos nos apegamos a ciertos procesos para la entrega de proyectos. Sabemos que no son “enchiladas” y todo lleva su tiempo. ¿Podemos ser rápidos? Claro que si, pero no siempre podemos garantizar calidad sobre urgencia. No debemos acostumbrar a los clientes a entregas exprés, lo ideal es alentarlos a solicitar proyectos con anticipación, esto con el fin de proporcionarles resultados óptimos a sus necesidades.

by Yureni Castillo Directora de Control Digital

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